21 ene. 2015

"Décimas" de Nicomedes Santa Cruz



Canto a mi Perú

Yo tengo fe en el destino
de esta mi patria peruana
por la calidad humana
de mi hermano el campesino,
quien pese al duro camino
de escarnio y explotación
guarda intacto un corazón
de raza pujante y fuerte:
resurrecto a diaria muerte,
libre aún de la opresión.

Yo tengo fe y esperanza
en un futuro feliz,
y amo tanto a mi país
porque le tengo confianza.
Cuando el fiel de la balanza
se inclina al lado contrario
sé que es factor temporario
de una absurda economía.
Pronto no habrá tiranía
ni acaparamiento agrario...

Yo tengo fe en el futuro
porque el hombre de mañana 
disfrutará vida sana
forjada el presente oscuro.
Marchará con pie seguro
por la confraternidad:
Su arma será la Verdad
Su regocijo el Saber,
Su compromiso el Deber,
Su triunfo la Libertad...

Yo tengo fe en el Perú
que va hacia la Integración
pues, sin discriminación
los hombres se hablan de "tú"...
Al mochica en Monsefú,
al quechua  de Paucartambo,
al limeño de Malambo
y al chipibo de Loreto
los abraza con respeto
mi fraterno amor de zambo...


Anuncia la Primavera 

Anuncia la Primavera,
bellas flores se ven ya:
una rosa cortejada
por un joven tulipan...
                                    (VALS DE ANTAÑO)



Bajo un cielo más cenizo
que negro viendo visiones,
Lima da cuatro estaciones
de asma, gripe y romadizo:
Tras un Verano plomizo
y un Otoño en que aguacera,
sigue un Invierno que espera 
todo dueño de botica;
y un frío que saca pica 
anuncia la Primavera.

La Primavera de Lima
sólo es fecha de almanaque
y si altera al badulaque
no cambia el enfermo clima.
Alguien compondrá una rima,
alguien se enamorará,
alguien hasta mi vendrá
con la faz arrebatada
diciendo que en "La Parada" 
bellas flores se ven ya...

!Psicosis de mi país,
eterna como el catarro
que nos endilgó Pizarro
al fundar su Lima gris!
El tenorio más feliz
inspira una pachotada.
Y en esta tierra amargada
es fácil que en una esquina
hiera con su aguda espina
una rosa cortejada.

Así, la estación florida
que cantó más de un poeta,
ni nos va ni nos inquieta
ni nos alegra la vida.
La magnolia distinguida
desprecia al rojo azafrán.
Y en el rincón de un zaguán
-porque es viejo y no lo quiere-
un floripondio se muere
por un joven tulipán.




*Extraído de: Canto a mi Perú, Nicomedes Santa Cruz, págs. 11, 12, 41, 42.  Librería Studium, Lima 1966.

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